Camp Tres Picos: cuando salir de la zona de confort se convierte en la mejor experiencia

Un fin de semana de montaña, naturaleza y convivencia que reafirmó por qué en Contrastes entendemos el entrenamiento como mucho más que correr.

El pasado fin de semana vivimos una nueva edición del Camp Contrastes, esta vez con destino a la localidad de Tornquist y el imponente Cerro Tres Picos, el punto más alto de la provincia de Buenos Aires (1239msnm)

Durante tres días compartimos mucho más que kilómetros. Compartimos desayunos, charlas, caminatas, entrenamientos, comidas, risas y ese tiempo de calidad que muchas veces cuesta encontrar en el ritmo cotidiano.

Porque si hay algo que caracteriza a los Camps de Contrastes es justamente eso: generar experiencias que fortalezcan tanto al corredor como a la persona.

Un fin de semana para desconectar… y conectar

El camp combinó actividades de trekking, trail running y momentos de descanso en plena naturaleza.

Sin relojes que marcaran ritmos ni objetivos de rendimiento. Esta vez el desafío era otro: disfrutar el camino, compartir con el grupo y dejar que la montaña hiciera su trabajo.

Cada sendero recorrido fue una invitación a bajar un cambio, observar el entorno y valorar el privilegio de poder movernos en lugares tan increíbles.

Una cumbre que hubo que conquistar

El momento más esperado llegó con el ascenso al Tres Picos.

La montaña nos recibió con nieve y condiciones climáticas mucho más exigentes de las esperadas. El viento, el frío y la escasa visibilidad hicieron que cada paso requiriera un esfuerzo extra y que alcanzar la cumbre tuviera un significado todavía mayor.

Hubo que sacar valentía, apoyarse en el grupo y confiar en el proceso para llegar hasta arriba.

Y cuando finalmente apareció ese cartel de cumbre, entendimos que las mejores postales nunca son las que salen perfectas… sino las que esconden una historia detrás.

La montaña también enseña

En Contrastes creemos que las mejores experiencias no siempre ocurren dentro de una carrera.

Muchas veces aparecen cuando dejamos de mirar el reloj y empezamos a mirar a quienes tenemos al lado.

Durante el camp vimos compañeros ayudándose en los momentos difíciles, compartiendo abrigo, esperando al que venía unos metros más atrás y celebrando juntos cada pequeño logro.

Ese espíritu de equipo es el que buscamos construir en cada entrenamiento.

Salir de la zona de confort

Estos encuentros tienen un objetivo muy claro: invitarnos a salir de la zona de confort.

Dormir fuera de casa, convivir con el grupo, enfrentar el frío, la montaña, el cansancio y la incertidumbre nos obliga a descubrir capacidades que muchas veces no sabemos que tenemos.

Y es justamente ahí donde aparece el verdadero crecimiento.

No solo como corredores.

También como personas.

Mucho más que un entrenamiento

Volvemos del Camp Tres Picos con las piernas cansadas, muchas anécdotas para recordar y la certeza de que este tipo de experiencias son parte fundamental de la identidad de Contrastes.

Porque entrenar no es solamente acumular kilómetros.

Es vivir aventuras.

Es compartir.

Es aprender.

Es animarse.

Y, sobre todo, es descubrir que muchas veces el mayor logro no está en llegar primero, sino en animarse a salir de la comodidad para vivir algo que recordaremos para siempre.

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